|
Los niños llegan al mundo con un sistema inmunitario por desarrollar pero cuentan con la herencia de anticuerpos que han recibido de la madre a través de la membrana placentaria y de la leche. Pero, aun así, no se libran de diferentes problemas de salud que, por la naturaleza de su joven metabolismo, tienden a manifestarse de forma muchas veces aparatosa, como estados febriles elevados, erupciones dérmicas o diarreas, lo cual provoca mucha ansiedad a los padres, sobre todo si son primerizos.
Las plantas medicinales pueden constituir una alternativa válida a la agresividad de muchos fármacos para superar algunas de las dolencias corrientes que afectan a los bebés. Se trata de elegir las que estén exentas del menor riesgo de efecto indeseado y que en ningún caso puedan provocar una reacción irritante o alérgica. Administrar plantas medicinales a los niños desde tan temprana edad es, además, una buena forma de familiarizarlos con su sabor.
Sin duda, la planta que más confianza genera para dar a los bebés es la manzanilla. Es versátil, no implica riesgo alguno, y se indica como tranquilizante, para favorecer el sueño del pequeño, para aliviarle el dolor de vientre y combatir los cólicos, para evitar que vomite y para atenuar la incidencia de los gases. Una forma de administrar la infusión es mezclarla en el biberón de leche.
Otra planta muy adecuada, especialmente útil en caso de gases, hichazón abdominal, flatulencias y falta de apetito, es el anís verde, que ofrece como ventaja su sabor agradable. La costra láctea se puede aliviar realizando masajes con aceite virgen de oliva sobre el área afectada, que se puede completar lavando la cabeza con una infusión de hojas de nogal. La malva despeja de mucosidad los conductos respiratorios y elimina la irritación de garganta. Se indica en laringitis y bronquitis leve. Cuando se dispara la fiebre, por un proceso gripal o una infección de oídos, la infusión de brotes de pino silvestre puede ser de ayuda. Las erupciones cutáneas y la irritación de la piel por contacto con el pañal pueden ser eliminadas a base de remedios de lavanda y pensamiento en infusión o bien con una pomada de caléndula aplicada en masaje.
|