Ajo medicinal
Escrito por olguita   

El ajo destaca por su contenido en vitamina C, vitamina B1, fósforo y hierro. Pero son dos compuestos de su aceite esencial (la alicina y el ajoeno) los que les confieren sus importantes virtudes medicinales, entre las que se destacan su capacidad para combatir las infecciones, mejorar la circulación, reducir los niveles de colesterol y la tensión arterial y prevenir distintos tipos de cáncer, como los de colon, estómago o vejiga.

A la hora de adquirirlos se preferirán los que tengan el bulbo pesado y los dientes firmes, tersos y con la piel sedosa. Por otro lado, conviene guardarlos en un lugar fresco, seco y ventilado pero nunca en la nevera pues pierden su aroma, ni en botes cerrados ya que se pudren con rapidez.

El ajo es un alimento muy versátil, ya que se adapta a todo tipo de recetas. También es muy fácil de combinar, especialmente con productos mediterráneos como el aceite, limón, cebolla...

¿Por qué es saludable?

  • Es un efectivo antibiótico natural, que previene y combate infecciones bacterianas, víricas o fúngicas.
  • Ayuda a reducir los niveles elevados de colesterol y de azúcar en la sangre, por lo que es un eficaz protector de la salud del corazón
  • Favorece la dilatación de los vasos sanguíneos y reduce el riesgo de formación de coágulos
  • Frena las enfermedades causadas por microorganismos como meningitis, herpes simple o tuberculosis
  • Estimula el aparato digestivo
  • Es eficaz contra la formación de nitritos (precursores carcinógenos) y en el tratamiento del cáncer

Variedades del ajo

Por su color se distinguen el ajo blanco (cuya membrana exterior está seca) y el rojo (similar al anterior aunque se conserva mucho mejor). En cuanto a la frescura están el ajo blanco fresco, de sabor delicado y tallos verdes y jugosos, y el tierno, con un bulbo más pequeño y unas hojas verdes y finas.

                                    

Para el mal aliento

Evitar el mal aliento que provoca el ajo no es tarea fácil, pues el disulfuro de alilo, el responsable de delatar su ingestión, sólo se elimina a través de la respiración y en una proporción que varía con las personas. Sin embargo, pueden disimularse sus efectos masticando unas ramitas de perejil o de menta, así como unos granos de café, cilantro o clavo. también resulta efectivo beber gran cantidad de agua.